Yo también fui amigo de un pulpo (y no me llevé un Oscar)

Foto de Linnaea Mallette (www.publicdomainpictures.net)

Nunca escribí sobre ello porque no pensé que fuera para tanto. Pero yo, como buceador experimentado y sin nada que hacer por las tardes, también me hice amigo de un pulpo. Solo que fue en la costa murciana (quizá el primer error para conseguir el premio de la Academia).

Todo empezó un 10 de octubre, ya con poca gente en las calas y con un agua fría que no invitaba a sumergirse. Allí bajé con mi GoPro (de los chinos, una de esas chusteras que duran lo que duran) y una tarjeta de 16 Gbytes que solo grababa un total 15 minutos (aunque la verdad es que la batería duraba menos). Tuve suerte porque desde el primer momento empecé a grabar a Paul, nombre que le puse en honor al pulpo que predecía resultados en el mundial de Sudáfrica. Al principio tímido, sin entender qué era aquel artilugio de plástico que le colocaba delante de su guarida ni por qué yo me volvía de color morado cuando llevaba 5 minutos ahí abajo sin acordarme de que había que subir a respirar de vez en cuando.

Me encariñé bastante de Paul, y pese a que a los 15 días tenía el disco duro del ordenador lleno de vídeos borrosos y mala calidad, seguía yendo a verlo a diario, todo provocado porque la mujer con la que estaba saliendo en esa época tenía puesta una denuncia contra mí por acoso, y el pulpo parecía bastante más receptivo en ese aspecto. Así que allí iba a diario, hasta que un día me estiró la patita, igual que sale en el documental de Netflix, como si quisiera tocarme.

Supongo que la mayor diferencia entre mi experiencia y el documental es que en la costa murciana no hay tiburones, por lo que ni yo ni mi amigo pulpo teníamos maravillosas aventuras escapando de ellos y de su refinado olfato. Lo que sí que aparecía de vez en cuando era un pescador submarino con arpón al que tenía que disuadir de que no disparara. Por lo general les daba igual un pulpo que otro, por lo que respetaron a mi amigo Paul.

También era bastante diferente la forma en que yo trataba a mi pulpo de lo que sale en el documental. El sudafricano tiene la cara dura de decir varias veces que no quería interferir en la vida de su pulpo, mientras yo le llevaba cebo vivo del que usan los pescadores al mío, que por lo visto es comida basura para los pulpos. Eso hizo que Paul empezara a echar barriga de lo poco que tenía que moverse para buscar alimento. Una vez casi no pudo salir del hueco entre dos rocas en el que se ocultaba, y tuvimos que buscar uno más grande.

Entre nosotros no todo era idílico, los pulpos son muy inteligentes aunque no pillan bien la ironía. Se pilló un rebote bastante grande el día que aparecí por allí con una lata de pimentón. Fue difícil explicarle que era una broma, pero creo que al final lo entendió. Todo terminó con un abrazo como el que sale en el documental que me dejó marcas en la piel que duraron varios días. A la gente le tuve que expliqué que era un tratamiento de microcupping, aunque no sé si me creyeron.

El último día que lo vi, fue catastrófico para mí. Llegué por su nueva guarida y había otro pulpo junto a Paul: resultó que Paul había sido todo el tiempo una hembra y que pensó que yo estaba cortejándola, pero ante mi falta de acción decidió preñarse con el primer pulpo que pasó por ahí. Lo vi en directo, aunque ya para esa época a la GoPro china le había entrado agua y no grabé nada.

Poco después de eso murió, supongo que lo que me enseñó es que si acosas a algo y no tiene la capacidad de quejarse, ese acoso es legal. En cualquier caso, mi época submarina terminó. Ahora estoy yendo todos los días a desayunar, comer y cenar a la Tagliatella para demostrar que los platos que ponen son demasiado grandes para una persona. Este documental quizá sí me dé la fama, ya tengo una GoPro buena.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad