Un estudio determina que una de cada diez personas es un incordio

Multi-ethnic group of managers gathered together at modern boardroom and brainstorming on joint project, confident senior boss pointing at dry-erase board

El estudio, realizado por diez investigadores e investigadoras de la Universidad de Salamanca, ha concluido que el doctor Ramón Baños se ha pasado todo el estudio quejándose.

Por su parte, Ramón Baños concluye, en un estudio paralelo, que nueve de cada diez investigadores e investigadoras deberían dejarle en paz, que está a punto de jubilarse y no hacen más que meterle en estudios gilipollas.

María Gutiérrez, coordinadora del primer estudio, añade: «No, Ramón, aquí vivimos de los estudios y, si no se hacen estudios, nos van a echar».

Ramón Baños entiende que haya que hacer estudios, pero que estar un tiempo haciendo otras cosas que no sean estudios, como dar clases, conferencias y escribir libros, también vale.

Héctor Martínez cuestiona los argumentos de Ramón, pero prefiere mantenerse al margen y aunque considera que el estudio confirma realmente que una de cada diez personas es un incordio, a lo mejor tampoco hay que ponerse así.

A este respecto, Ramón expresa su completo desagrado por Héctor, quien le cae francamente mal porque nunca va de cara.

Héctor, a su vez, no comprende esa inquina de Ramón hacia él, ya que siempre ha intentado llevarse bien con todo el mundo.

Emma Salas interviene manifestando que eso es, precisamente, lo que hace que Ramón le tenga tanto asco a Héctor.

En definitiva, según José Molinero, el estudio expresa algo que todos sabían.

Ramón, por su parte, advierte que no vuelvan a meterle en ningún estudio más y así todos contentos.

Jaime Santos comenta que eso será lo mejor y que, a partir de ahora, en lugar de hacer estudios estadísticos basados en diez personas, los van a hacer con nueve.

Ramón dice que es lo mejor y que siente haberles llamado gilipollas.

Cristina Fuentes valora las disculpas y cree que, a partir de este momento, el estudio queda invalidado y aquí Paz y, después, Gloria, quienes por otro lado, también están de acuerdo.

Finalmente, Antonio Alcántara no ha querido manifestarse.

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