Las viviendas en calles franquistas son las únicas que suben de precio por la crisis

Las dificultades para acceder a préstamos hipotecarios y el aumento del desempleo han supuesto un varapalo para los precios de las viviendas en la mayoría de ciudades. Sin embargo, hay un pequeño número de casas que aún suben de precio: las localizadas en calles con nombres franquistas siguen subiendo de precio un año más.

No es una sorpresa, porque cada vez quedan menos calles relacionadas con la Guerra Civil y el franquismo, y estas plazas son disputadas por fanáticos y por jóvenes que no saben quiénes son el General Mola ni José Antonio Primo de Rivera, pero que no quieren vivir en una calle llamada Adolfo Suárez ni Felipe González.

De hecho, en muchos casos de edificios con salida a dos calles distintas, han optado por cambiar la dirección principal con objeto de aumentar su precio de venta, eligiendo siempre la calle franquista. Una triquiñuela muy española que ha supuesto cuantiosas revalorizaciones.

Desde algunos ayuntamientos han visto esto como una opción para abaratar la vivienda. Los nuevos nombres de calles con nombres de expolíticos bajan entre un 5 y un 10 % el precio anterior, pero cambiarlo por un futbolista traidor o un grupo de música infernal consiguen bajar los precios entre el 10 y el 20 %. De momento, el récord de bajada de precio la tiene la calle Luís Figo en el barrio de Les Corts, pero el ayuntamiento de Lugo viene fuerte con la proyectada calle de Bad Bunny. Ya informaremos de la bajada de precio que eso provoca.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad